Los cuatro animales míticos - conocidos como los cuatro animales celestiales - de la escuela del paisaje son la tortuga negra, el dragón azul (o dragón verde), el tigre blanco y el ave fénix. Cada animal representa una calidad o energía distinta de la Tierra. También representan formas del paisaje. Antes de usar las direcciones cardinales, los chinos usaban la dirección relativa: la tortuga negra como la parte posterior del sitio, el dragón a la izquierda, el ave fénix en el frente y el tigre blanco a la derecha (mirando hacía el ave fénix, con la tortuga en la espalda).
La Tortuga Negra es uno de los animales simbólicos de la escuela de la forma y el más importante de los cuatro guardianes del paisaje. En su posición ideal, se refiere a las colinas, a las montañas, a los árboles o a otras estructuras que apoyan y protegen un edificio desde atrás. Según las antiguas tradiciones, su mejor posición es en el Norte. Esto es debido a las condiciones climáticas de China, donde los vientos fríos vienen del Norte. Hoy en día, se puede situar en cualquier dirección, mientras ofrece el respaldo necesario al edificio. Los mismos principios se pueden aplicar dentro del edificio al orientar el mobiliario. Representa el invierno y su elemento es el agua.
El Dragón Azul, en su posición ideal, se refiere a pequeñas colinas, árboles o estructuras que apoyan y protegen un edificio en el lado izquierdo o al Este. El dragón es el guardián y la inspiración del Este. Representa la primavera y su elemento es la madera.
El Ave Fénix, en su posición ideal, se refiere a la parte delantera del edificio y permite ver el paisaje. Su orientación es el Sur. Representa el verano y su elemento es el fuego.
El Tigre Blanco, en su posición ideal, es más bajo que el dragón y se refiere a pequeñas estructuras que apoyan y protegen un edificio en el lado derecho o al Oeste. Representa el otoño y su elemento es el metal.
La posición de mando según la escuela de la forma: