Burundi es uno de los cinco países más pobres del mundo, después de más de diez años de guerra civil, con 300.000 muertos y 850.000 refugiados en Tanzania. Ahora, el proceso de paz que se está viviendo permite que regresen al país una gran parte de los 850.000 refugiados en Tanzania y que vuelvan a sus comunidades de origen los desplazados internos.
El proyecto "Felicity" quiere ayudar a reasentar a los desplazados, financiando la construcción de viviendas dignas para permitirles un punto de partida para una nueva vida, que hasta ahora ha sido de mucho sufrimiento.
El proyecto consiste en la construcción de viviendas por parte de las personas beneficiarias, permitiéndoles a la vez cobrar un salario.